El otro día, cuando iba a ponerme a estudiar, al sacar las cosas del cajón se me cayó el bolígrafo que uso para subrayar.
Saqué todo lo que había en el cajón y no estaba por ninguna parte, así que decidí no darle importancia.
Cada vez que leía algo importante echaba de menos el bolígrafo.
Cansada de no entender una página, pasé a la siguiente, y entendí la anterior.
Entonces lo ví claro.
Me levanté y abrí el cajón de abajo. Y allí estaba, ¡debió de haberse caído!
Tanto tiempo preocupada y la respuesta la podía encontrar solo buscando en otro lado.
Déja de centrarte en el problema, y estate pendiente de la solución.
Historia real de mi vida singular.
-
Problemas y soluciones...
domingo, 10 de noviembre de 2013
Publicado por Unknown en 10:28 | Enviar por correo electrónico Escribe un blog Compartir en X Compartir con Facebook |

0 comentarios:
Publicar un comentario