En un principio, no nos unía nada. Día a día eran más los motivos que nos mantenían juntos.
Era bonito.
Incluso me planteé varias veces la opción de que fuera eterno.
¡Qué ingenua de mí!
¿Donde se fue eso?
¿Por qué solo al principio me querías contigo?
Fuiste soltando poco a poco todo lo que teníamos en común. Hasta ser prácticamente nada.
Los sueños y deseos mutuos desaparecieron, quedando escombros, e incluso de algunos, solo cenizas.
Querías vivir de otra manera, yo te la ofrezco.
Átame.
Átame a ti otra vez.Porque solo atada a ti me siento libre.


0 comentarios:
Publicar un comentario