Nunca mires atrás.
Las cosas se quedan en el pasado, y no hay nada que las traiga de vuelta.
Cuando sientas la necesidad de volver a un punto que dejaste detrás, piensa en las razones que te llevaron a hacerlo.
Vivir en el pasado es matarse lentamente. Dejar la vida, y quedarse en estúpidos recuerdos.
Cabeza bien alta.
No te queda otra que seguir andando, sin rumbo, sin camino fijo.
Esto da muchas vueltas.
Lo tienes que vivir todo como una gran obra de teatro, todos tienen su papel, y tú...
tú eres el protagonista.
Deja de recordar lo que un día te hizo sufrir, y prométeme que nunca te lo hará de nuevo.
Solo quiero que tengas la fuerza para caminar con los ojos cerrados, porque es tu única opción.
Sal ahí y disfruta.
Y la venda que no te deja ver el mundo se caerá sola.
No dejes que los focos te cieguen, todo el mundo esta esperando tu próximo movimiento, y solamente tienes que tener una cosa clara,
será hacia delante.
Os dejo aquí un blog que me encanta:
¡Feliz verano!


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